Ganador Concurso Junio

 

¡Buenas noches!

Una vez más, siento el retraso en publicar los ganadores del Concurso de Microrrelatos de este mes. Los que seguís el blog desde hace tiempo, habréis notado algunos errores y cambios en el mismo. Os ruego paciencia mientras consigo subsanarlos.

Y el ganador de nuestro Concurso del cálido mes de junio ha sido:

Te puse en mi lista de olvidados,

por Nàriel Aerlïnniel

Muchas gracias a todos los que nos habéis regalado unos minutos de vuestra vida para leer y votar por alguno de los fantásticos relatos que poblaban el Concurso de este mes. Debo decir que hemos batido un nuevo récord de participación en la votación pública, un total de 80 personas se han decantadado por alguno de vuestros relatos. ¡Mil gracias a todos por vuestro apoyo!

A continuación os dejo el relato ganador, junto a la imagen, y el resultado de ambas votaciones.

Saludos y hasta dentro de unos días, cuando consiga poner en orden el blog.


RELATO GANADOR:

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Te puse en mi lista de olvidados

Tiempo perdido que rompe las sendas de mi vida; escalera infinita que me conduce a un tiempo sin tiempo, el mundo se desmorona a mi alrededor, las horas caen de su posición y desaparecen en el olvido. El mar engulle con avidez el último resquicio de sí mismo, cuando ya no quede rastro de lo que había sido mi último pensamiento se desvanecerá con él.

Escaleras tortuosas que no me dejan volver atrás, punto de partida sin retorno… ¿por qué me obligas a ascender? Corro, acelero cada vez más, el viento abofetea  mi rostro, no hay vuelta atrás y el precipio se abre ante mi. El reloj para el tiempo y este a su vez grita: “basta, ¿a dónde vas si no hay lobos tras de ti?” 

¡Verdad! Es entonces cuando me detengo y reflexiono. El tiempo no es gris, la escalera tiene retorno y el mar es azul. ¡Despierto!

Seudónimo: Nàriel Aerlïnniel


RESULTADO VOTACIÓN PRIVADA:

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RESULTADO VOTACIÓN PÚBLICA:

Captura de pantalla 2015-07-09 a la(s) 21.58.30

Votación Relatos Junio

¡Buenas y fresquitas tardes!

fiel a su cita mensual, Noveleriando vuelve con la edición del cálido mes de junio. Debo decir que, aunque el calor reinante pudiera haber calcinado las neuronas de algunos de vosotros, no ha sido así en absoluto. Es más, este mes han sido doce los relatos participantes, un hito para nuestro humilde Concurso.

A continuación pongo la imagen, los enlaces a los relatos y la votación pública. Recuerdo que todos aquellos que lo deseen, incluidos los participantes, pueden votar. A su vez, los participantes de este mes han de enviar sus votos (5, 3 y 1 voto) al mail:noveleriandoblog@gmail.com, antes del próximo miércoles, 8 de julio, a medianoche.

Gracias y ¡feliz lectura a todos!

IMAGEN GANADORA:

Reloj roto

Reloj roto

RELATOS PARTICIPANTES:

VOTACIÓN PÚBLICA:

Te puse en mi lista de olvidados

Tiempo perdido que rompe las sendas de mi vida; escalera infinita que me conduce a un tiempo sin tiempo, el mundo se desmorona a mi alrededor, las horas caen de su posición y desaparecen en el olvido. El mar engulle con avidez el último resquicio de sí mismo, cuando ya no quede rastro de lo que había sido mi último pensamiento se desvanecerá con él.

Escaleras tortuosas que no me dejan volver atrás, punto de partida sin retorno… ¿por qué me obligas a ascender? Corro, acelero cada vez más, el viento abofetea  mi rostro, no hay vuelta atrás y el precipio se abre ante mi. El reloj para el tiempo y este a su vez grita: “basta, ¿a dónde vas si no hay lobos tras de ti?” 

¡Verdad! Es entonces cuando me detengo y reflexiono. El tiempo no es gris, la escalera tiene retorno y el mar es azul. ¡Despierto!

Seudónimo: Nàriel Aerlïnniel

Atormentada

Siempre pensando en el mañana, nunca he disfrutado de los momentos felices que la vida me ha dado, pensando que eso durará poco y que luego algo malo me pasará.

Por fin cambio el rumbo de mi vida, adiós a esos malos pensamientos, adiós a la negación de mis sentimientos. ¡Quiero ser una mujer libre, una mujer feliz!
Sonreír a la vida, disfrutar de ella, sentir que vivo,  que soy yo…..

Decir adiós a ese temporal de emociones que solo ha oscurecido mi vida y ahora subo la escalera,  para volver a bajarla como una nueva mujer que deja de ser atormentada por sus emociones

¡Que empieza a vivir y que le dice adiós al temporal de sus sentimientos, soy libre!

Seudónimo: Gina Ford

Cuenta regresiva

Giró la llave. La mujer, aún joven, arrastró su esbelto cuerpo al sofá. El cansancio hizo efecto inmediato :

( ” – ¿Puedo hacer algo por tí ?

    – Que te detengas…¿ es posible?

    – No entiendo para qué. Ya tuviste tus oportunidades” ).

Aquella extraña imagen, mezcla de realidad y sueño, puso más en alerta su reloj interno y eso la golpeó como un mazo. Tuvo una sensación enfermiza y comenzó a temblar. Espantosamente asustada se dio cuenta de que ya no era cuestión de piel, miradas o insinuaciones. Hubiera querido ver a través de sus esperanzas, encontrar respuestas, pero no era suficiente. Necesitaba creer que aún era posible; pero ya el margen se acortaba:

( ” ¡ Mujer! El reloj se apodera de ti y amenaza con devorarte, te llama con voz fuerte y le huyes porque te niega lo que más anhelas” ).

Se palpó el vientre y jugó haciendo círculos. Era cuestión de tiempo. Y ella lo sabía.

Seudónimo:  Pequeño Jackson

Era su tiempo

52 días de incertidumbre, tratando de tener la más grande fe posible. El tiempo era quizás su más fiel aliado o su más grande verdugo… caminaba sola con la esperanza de volver a ver el sol sonreír fuerte como era. Paso a paso avanzaba tratando de renacer de entre sus cenizas al entregarlo con fe al Dios omnipotente, se cumplió su voluntad… era su tiempo… y el sol durmió, aunque no para siempre, pero sí hasta que Él vuelva.

Seudónimo: Hiram

Carpe díem

Me hallo en mitad de una escalera.

Los mismos peldaños ya subidos que los que restan por subir. Extrañamente, la distancia que observo hacia atrás no parece ser la misma que la tengo ante mí, aunque los escalones sean iguales. La distancia por recorrer parece menor, más corta y, a pesar de ello, subo los peldaños cada vez más deprisa, casi sin darme cuenta. Los primeros, ya lejanos, aparecen nítidos en mi memoria… largos, lentos, llenos de matices y colores. No sé cuando comenzaron a achicarse, a perder su color, tornándose grises, todos iguales y difusos entre mis recuerdos. Quizás por eso los subo sin percatarme de ellos, pensando en las mil cosas del día a día, como si alguna suerte de meta esperara más adelante. Una meta que nunca acaba de llegar…

Pero cada paso es irremplazable; y no tendré más escalera que subir cuando llegue a su final…

Seudónimo: Profesor Keating

No dejes para hoy lo que puedas hacer mañana

“No me da tiempo. Las diez menos diez y no tengo aún su regalo. ¡Dichosa Navidad! A ver… ¿Qué le puedo regalar…? ¡Maldita sea! ¡No se me ocurre nada! ¡Un jersey! Y si no le gusta que lo descambie. En qué planta estaba la sección de… ¡Ah, sí! ¡La octava! ¡Rápido, por las escaleras mecánicas!”

– Señores clientes, les informamos que quedan cinco minutos para cerrar. Rogamos finalicen sus compras y vayan pasando por las cajas. Gracias.

“No me da tiempo…

No me da tiempo…

Tercera planta y la escalera llena…

Cuarta…

Quinta…

Sexta…

Séptima…

¡Octava! ¿Dónde están los jerséis? ¡Allí! ¡Rápido, rápido!”

– Señores clientes, es la hora de cierre. Rogamos acudan a las cajas con sus compras. Gracias.

“Cuál elijo….

¡Éste! ¿Talla…? Uf… Creo que la M…

– ¿Puede cobrarme, por favor?

– Lo siento, hemos cerrado la caja.

– Pero…

– Lo siento, pero ya no podemos.

“Dichosa Navidad…”

Seudónimo: Jack Skellington

Atrapada en un sueño

Mis maletas continúan en la puerta por si decides regresar. Aún no comprendo cómo pudo pasar, más sabiendo que fuiste tú el que una noche me susurró al oído ‘fuguémonos’.

Acostumbrada a formar parte de los sueños de muchos hombres, nunca deseé pasar más de dos lunas con ninguno, hasta que apareciste y me convertiste en una parte imprescindible de tus aventuras, esas en las que eras el valiente que ansiabas ser, un héroe capaz de todo por mí.

Por eso no dudé en ir a buscarte cuando me citaste en lo alto de la torre de tu castillo la noche que soñabas que éramos príncipe y doncella. Pero me traicionaste a escasos escalones de abrazarte. Rompiste el despertador sin esperar la alarma, me entregaste a Morfeo y te transformaste en uno de esos cobardes que prefieren olvidar a la mujer de sus sueños antes que hacerla realidad.

Seudónimo: Antonio