IMAGEN GANADORA MARZO

Escultura

Aquí tenéis la imagen ganadora. Ya podéis echar a volar vuestra imaginación y pensar en alguna historia en la que esta imagen pueda jugar un papel relevante.

Los plazos para este mes son los siguientes:

  • Entrega de los microrrelatos: hasta el día 20 de marzo, a medianoche.
  • Votación de los microrrelatos: desde el día 21 hasta el jueves 31 de marzo.
  • Votación de la imagen para el próximo mes: desde el día 21 hasta el 31 de marzo.

Os recuerdo que para participar en el concurso tenéis que mandar el relato, que no ha de superar las 150 palabras, junto al tema y un seudónimo al siguiente correo: noveleriandoblog@gmail.com.

A continuación os dejo el resultado de la votación.

Muchas gracias a todos por vuestro interés en el Concurso de Microrrelatos y espero leeros pronto.

 

Ganador Concurso Marzo

¡Buenos días a todos los noveleriantes!

Ya tenemos ganador del Concurso de Microrrelatos del mes de marzo.


LA ROSA DESNUDA, por El Jardinero Fiel.


Como podréis observar en las votaciones privadas (de los escritores) este mes ha sido uno de los más reñidos; los tres primeros sólo se llevan un punto de diferencia, sin duda muestra del gran nivel que mostraban los relatos.

De nuevo, muchas gracias a todos los que seguís Noveleriando y su Concurso, sin vosotros esto no tendría ningún sentido.

Os dejo el relato ganador y los resultados de ambas votaciones.

En breve podréis ver la imagen que servirá de inspiración a los relatos de Abril.

¡Saludos y hasta pronto!


RELATO GANADOR:

Rosa

LA ROSA DESNUDA

Intenté rozarte con la dulzura de un joven que descubre por primera vez el amor y la belleza, pero tus clavos me lastimaron el alma, preguntándome si tanta beldad merecía ser custodiada por tanto dolor. Y ese sol que había dejado de calentar en las alturas y en mi corazón, enviaba sus fulgores en busca de tus pétalos carmesíes, y la más sublime perfección se apoderaba de ti, te cercaba con fuerza y te hacía inmortal. Sólo me quedaba observarte, desde mi rincón de jardinero enamorado, soñando con la caída de la noche y, dormida en tu jardín, tallar aquellas espinas que tanto daño nos habían causado.

Quizá así, desnuda de dolor y empapada en rayos de luna, podría al fin plantarte un beso, regar tus sueños y sentarme a ver crecer nuestro amor.

Seudónimo: El jardinero fiel


 RESULTADO VOTACIÓN ESCRITORES

Captura de pantalla 2015-04-06 a las 9.50.49


RESULTADO VOTACIÓN PUBLICA

Perfume a traición

Más rosas.

Otro exuberante, perfumado y maldito ramo de rosas…

Sin una disculpa, sin un ápice de culpabilidad en la mirada. Sólo su sempiterno aire de superioridad.

¿Quién habrá sido esta vez? ¿Una morena? ¿Una rubia? ¿Una streaper, tal vez? !Ya qué más daba! Me prometí a mí misma que esta vez no las regaría con mis lágrimas.

Fuí colocando las rosas en el jarrón de alabastro gris, mi confidente y compañero de fatigas, tan sólido como una roca. Muy sólido…

No lo pensé dos veces, simplemente lo hice. A estas flores las regaría su sangre.

Ya no habría más mentiras ni más ramos de rosas.

Después de todo, nunca me habían gustado las rosas…

Seudónimo: Novelesca

Votación Relatos Marzo

¡Buenas tardes!

Aprovechando el tiempo libre que me permiten las vacaciones, os dejo los siete relatos que se han atrevido a participar en el Concurso de Microrrelatos del mes de marzo. La imagen era inspiradora y creo que así lo indican las historias, que van desde lo macabro a lo romántico, desde lo visible hasta lo imperceptible.

Aquí tenéis los enlaces y la votación pública, donde recuerdo que todos aquellos que lo deseen, incluidos los participantes, pueden votar. A su vez, los participantes de este mes han de enviar sus votos (5, 3 y 1 voto) al mail: noveleriandoblog@gmail.com, antes del próximo domingo, 5 de abril, a medianoche.

Gracias a todos por seguirnos y hasta la próxima.

IMAGEN GANADORA:

Rosa

Rosa

RELATOS PARTICIPANTES

VOTACIÓN PÚBLICA

Nunca pensé que pudiera gustarme cómo eres

Nunca pensé que pudiera gustarme cómo eres. Aparentemente eras una persona delicada y dulce, poquita cosa y muy delicada. Nunca me gustaron ese tipo de personas, siempre buscaba lo contrario pues no quería tener que cuidar de nadie y sin embargo apareciste en mi vida y rompiste mis esquemas.

Hasta ese momento vivía y punto; nunca pude explicar cómo me sentía, como sentía un vacío interior inexplicable, una pérdida de parte de mi.

Y ahora resultaba que tu presencia era mi propia esencia, que tu aparente fragilidad era en realidad fortaleza y una voluntad inquebrantable y todo lo descubrí cuando vi caer las rosas de tus manos, manchadas de la sangre que ellas mismas te habían perpetrado. Rosas blancas y rojas que simbolizaban las dos facetas de tu persona. La delicadeza y la fuerza de tu ser.

 

Seudónimo: Nàriël Aerlïnniel  

Alina y Finn

– Aún recuerdo cuando tus ojos eran verdes.

Finn sonríe con tristeza al recordar el antiguo color esmeralda de la mirada de Alina. Ella se encoje de hombros.

– Bueno, ahora son grises.

El chico le pone un mechón rubio detrás de la oreja y le acaricia la mejilla con delicadeza.

– ¿No los echas de menos?

Alina sonríe y niega con la cabeza.

– Créeme que no.

Y es que el color ceniza de sus ojos se debe a los restos de su corazón, que de tanto arder por amor ha acabado quemándose y dejando constancia de ello en su mirada.

Finn lo sabe, y lo lamenta profundamente.

Porque él no es el responsable de dicho color.

Pero Alina sí lo es del negro de sus ojos.

Seudónimo: Cassie

Solo recuerdos

Llegó la primavera, y a mi mente acuden tus palabras, como una vieja y bella melodía.

— Te quiero, ¿podrás quererme tú? —preguntaste—

—Te quiero desde el primer día que te conocí —respondí yo—

Era una hermosa mañana, al fondo el mar, testigo de nuestro amor, un amor que floreció como lo hace una linda rosa.

Y de la misma manera que esta frágil flor, que muere a los pocos días de ser arrancada del rosal, nuestro amor murió sin ni siquiera saber porqué.

—Te quiero, pero no siento amor por ti  — esa fue tu simple  explicación—  que rompió mi corazón en mil pedazos.

Han pasado los años y por más que lo intento sigo sin entender qué pasó.

La rosa… ¡qué linda flor!, pero aunque hermosa, lamentablemente tiene espinas que te hacen sangrar y te causa dolor…. como en ocasiones lo hace el amor.

Seudónimo: María Sueña

Nueva especie

Desde que nació, fue una niña consentida. Obtenía todo lo que quería incluso antes de pedirlo. La primera vez que se pinchó con una rosa, su padre ordenó arrancar y quemar todos los rosales que había en el jardín. Pero la niña consentida no quería prescindir de la belleza de esa flor de colores delicados y porte majestuoso que alegraba los senderos por los que paseaba cada mañana y pidió a su padre que la pusiera de nuevo. El hombre, preocupado por no contrariarla, buscó y buscó hasta dar con una especie que conservaba su belleza intacta y no tenía espinas. Satisfecho, mandó que la plantaran y los jardines se transformaron en un magnífico espectáculo de colores y aromas.

La niña consentida saboreaba orgullosa su capricho desde la ventana. Escogió su mejor vestido y salió a contemplarlas de cerca. A su paso, todas las rosas fueron desplomándose, heridas de muerte.

Pseudónimo: Molli Mulier

La reina de corazones

Miraba fijamente a su última víctima, examinándola con descaro, sin ningún tipo de remordimiento. Más bien, permanecía allí, respirando profundamente el mismo orgullo que dejaba mezclarse en el aire.

Seguía siempre el mismo patrón. Mataba a su objetivo sin muchas complicaciones. Ni siquiera lo planeaba de antemano. Lo que de veras disfrutaba era la presentación del crimen. Colocaba dos rosas con asombrosa minuciosidad. Ambas blancas, excepto una. Ésta la teñía con la sangre del cuerpo inerte y tendido en el suelo.

Esa obsesión la perseguía desde su menos tierna infancia. Cada vez que daba por finalizado el homicidio veía a su madre, tambaleándose con la mirada totalmente perdida y encendiendo la televisión para ver juntas “Alicia en el país de las maravillas”. Aunque a decir verdad, la única espectadora era la niña, ya que su acompañante sostenía unas pastillas y tragaba sin pensarlo dos veces.

Seudónimo: Atalanta

La rosa desnuda

Intenté rozarte con la dulzura de un joven que descubre por primera vez el amor y la belleza, pero tus clavos me lastimaron el alma, preguntándome si tanta beldad merecía ser custodiada por tanto dolor. Y ese sol que había dejado de calentar en las alturas y en mi corazón, enviaba sus fulgores en busca de tus pétalos carmesíes, y la más sublime perfección se apoderaba de ti, te cercaba con fuerza y te hacía inmortal. Sólo me quedaba observarte, desde mi rincón de jardinero enamorado, soñando con la caída de la noche y, dormida en tu jardín, tallar aquellas espinas que tanto daño nos habían causado.

Quizá así, desnuda de dolor y empapada en rayos de luna, podría al fin plantarte un beso, regar tus sueños y sentarme a ver crecer nuestro amor.

Seudónimo: El jardinero fiel