Relato Ganador Mayo

Ya tenemos ganador del Concurso de Micorrelatos de mayo. Me consta que no soy el único que, al leer los relatos por primera vez, entendimos que el ganador de este mes no iba a resultar muy difícil averiguarlo. Y no es por desprestigiar a los demás, sino por valorar el precioso relato titulado…


DOS FANTASMAS, por Daniela de la Hoz


 

Enhorabuena a la ganadora por este fantástico relato y esperamos contar con ella y con todos vosotros para futuras ediciones del Concurso… ¿quizá en junio?. Estad atentos, pues en breve pondremos las imágenes para votar y de entre las cuales saldrá la ganadora que servirá de inspiración para los relatos de junio.

Muchas gracias a todos y hasta dentro de unos días.


RELATO GANADOR

 

Dos Fantasmas

Bailarina

Cuando enviudó, papá perdió el juicio. La tristeza y el vacío le llevaron a encerrarse en su taller y a rodearse de acrílicos y cuadros de Degas, cuyas bailarinas etéreas pintaba sin cesar. Sus delicadas poses le recordaban tanto a mamá que acabó obsesionándose con ellas, hasta convertirse en un ser ausente incapaz de darse cuenta de que su única hija le echaba de menos. Mientras él compartía sus lamentos con los pinceles, yo me esforzaba en aprender pliés, pass de bourré y cabriolés solo con el deseo de recuperar su atención. Ahora, a instantes de mi debut como primera bailarina de la compañía, contemplo oculta entre bambalinas a mi padre sentado en un lugar privilegiado del teatro. Él sonríe y llora a la vez, y yo no sé si se emociona al ver a su hija o al contemplar el fantasma de su mujer.

Seudónimo: Daniela de la Hoz


RESULTADO VOTACIÓN PRIVADA

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RESULTADO VOTACIÓN PÚBLICA

Cayeron del cielo

Trocitos de cielo para entretener el selecto y variado ojo humano, su complejidad como belleza nos tocó el corazón para invadirnos cual extraterrestres, como pluma en el viento se deslizaron para hipnotizarnos con sus movimientos suaves y delicados, sus colores pálidos me recuerdan a dos flores que se mueven al compás perfecto de la sinfonía del viento.

Que a su vez llegan a mi alma y la llenan de júbilo y buen gusto pues da gusto la escena y de mis ojos nada más queda brotar una lágrima por el dulce obrar de estos luceros danzando alrededor de mis emociones, emociones que agradecen la tenacidad y el esfuerzo de estos celestes.

Seudónimo: Lorena P.

Votación Relatos Mayo

¡Buenas tardes a todos, noveleriantes!

Aquí tenéis los ocho relatos que participan en el Concurso de Microrrelatos del mes de mayo. De nuevo debo decir que el nivel no deja de sorprenderme mes tras mes, y este no ha sido la excepción. De hecho, uno de los relatos me ha gustado tanto (no sé si resultará ganador) que no puedo evitar sentirme un poco orgulloso de haber creado este lugar de encuentro para aquellos que nos gusta escribir y, ante todo, leer una buena historia de vez en cuando, por breve que sea.

A continuación, os dejo los enlaces a los relatos, y la votación pública. Recuerdo que todos aquellos que lo deseen, incluidos los participantes, pueden votar. A su vez, los participantes de este mes han de enviar sus votos (5, 3 y 1 voto) al mail: noveleriandoblog@gmail.com, antes del próximo domingo, 7 de junio, a medianoche.

Muchas gracias y hasta dentro de unos días… ¡Feliz lectura!

IMAGEN GANADORA

Bailarina

Bailarina

RELATOS PARTICIPANTES

VOTACIÓN PÚBLICA

Segunda bailarina

¡Pero qué bien baila! Parece flotar en el escenario, como una pluma de cisne mecida por un viento que duda en llevársela consigo o en depositarla en el suelo con la misma dulzura que ella posee. Siempre fue la mejor de las dos. Jamás se lo reconoceré a ella, y ahora ya sería tarde. Pero ya en la academia, cuando el cruel destino quiso que nuestros caminos se cruzaran para recordarme que siempre sería la segunda, era especial. Sus pies, rápidos como una ola de mar en busca de la orilla, pero regresando siempre a su origen. Sus manos, pequeñas y hermosas como dos golondrinas surcando el cielo en busca de la única corriente de aire que las llevaría sanas a su hogar…

Quizá me he excedido con el veneno. Quizá no debió cruzarse en mi camino. Pero se acerca mi momento, y nada ni nadie podrá arrebatármelo.

Seudónimo: V de Vendetta

Alas rotas

Había llegado el momento. El pálpito atropellado de mi corazón así lo indicaba. Muchos años de sudor y llagas en los pies preparándome para este momento, el del lucimiento ante el público y su ovación, o el fracaso…

Mis compañeras preludian con su danza acompasada mi entrada triunfal. La adrenalina bulle en mi interior y escapa por cada poro de mi piel en forma de sudor gélido.                Se me nubla la mente, veo borroso. Me tiemblan las piernas y la debilidad me alcanza los brazos.

La música me llama. Intento emprender mi vuelo pero mis alas no quieren volar. No consigo despegar. Soy de plomo. El suelo me atrae a él con fuerza y me derrumbo. Tengo frío. La música se aleja y me invade un dulce sueño…

Y sueño que vuelo. Vuelo alto y lejos… muy lejos.

Seudónimo: Paloma   

Cisne herida

A la sombra de siluetas

del escenario escondida,

para aliviar esa pena

quiere sacarse la espina,

que tortura su tristeza

de sirenita dolida.

Sola escucha su silencio

en esta noche tan fría,

algo ella siente en el aire

que va agravando la herida;

a nadie importa el talento,

a ella ya nadie la mira,

toditos sus pensamientos

hacia el abismo se enfilan,

se le acabaron los sueños,

ahora sueña pesadillas,

nadie quiere sus encantos,

ya no se extraña a la diva.

Como raro sortilegio

– esas cosas de la vida-

resonaba en sus oídos

aquella voz que decía :

” ¡qué pulgita le picó a esta!

  ¡ qué aires de princesita!

  ¡ Afuera con sus disfuerzos,

que parada en una esquina

como niña castigada

aprenderá disciplina !”

Y desde aquellos momentos

suspira la valerina,

tardío arrepentimiento

de quien fue la preferida,

llora exageradamente

la oportunidad perdida.

Seudónimo: El diablo en la botella

Ecos de fama

¡Por fin mi gran noche, tanto tiempo esperando y ahora estoy esperando unos minutos y salgo yo!

Quién me iba a decir que cuando conocí a Dam todo esto iba a pasar. Recuerdo que él era el profesor de baile y nada más verme se quedó prendado de mí, profetizando mi gran noche.

Yo tan tímida no me atrevía a mirarle a los ojos mientras bailaba conmigo, pero sentir sus manos en mi cintura me hacían sentir una mujer segura de mí misma y de enfrentarme a un millar de personas si fuera necesario. Cuando estaba en el escenario me convertía en otra mujer y me gustaba sentir las exclamaciones de la gente.  

No estoy nerviosa, me siento segura, Dam siempre me dijo que yo era única, que podía conseguir lo que quisiera… 
¡Por fin voy a demostrar la valía de la que Dam se quedó prendado, lo he logrado!

Seudónimo: Loise

Baila conmigo

Danzo con la vida y a su vez ella danza sin mí; es un juego al que me tocó jugar sin pedirlo y aquí me tenéis dando los pasos básicos de ballet. Cada intento por avanzar en mi vida es como una de las cinco posiciones del baile clásico; lo malo es que aun no he conseguido alcanzar mi meta y creo que todavía voy por el primer paso.

He soñado toda mi vida con ser la protagonista de la obra y sin embargo, siempre me veo mirando entre bambalinas y nunca consigo que vean mis logros, pero esta vez estoy dispuesta a dar el salto del ángel y demostrar lo que valgo. Juego todo a una carta y no pienso perder. No quiero fama ni dinero, me conformo con dirigir mi vida y marcar los pasos de mi danza.

Bastidores eliminados, cuerpo en posición y bailo conmigo.

Seudónimo: Nàriël Aerlïnniel

Dos fantasmas

Cuando enviudó, papá perdió el juicio. La tristeza y el vacío le llevaron a encerrarse en su taller y a rodearse de acrílicos y cuadros de Degas, cuyas bailarinas etéreas pintaba sin cesar. Sus delicadas poses le recordaban tanto a mamá que acabó obsesionándose con ellas, hasta convertirse en un ser ausente incapaz de darse cuenta de que su única hija le echaba de menos. Mientras él compartía sus lamentos con los pinceles, yo me esforzaba en aprender pliés, pass de bourré y cabriolés solo con el deseo de recuperar su atención. Ahora, a instantes de mi debut como primera bailarina de la compañía, contemplo oculta entre bambalinas a mi padre sentado en un lugar privilegiado del teatro. Él sonríe y llora a la vez, y yo no sé si se emociona al ver a su hija o al contemplar el fantasma de su mujer.

Seudónimo: Daniela de la Hoz

La bailarina que consiguió brillar

Ella siempre quiso bailar, desde muy pequeñita, pero era muy tímida y no sabía si tendría el coraje suficiente para subir a un escenario con el resto de sus compañeras y poder, así, realizar su danza mágica sin ningún tropiezo.

Nunca tuvo problemas en bailar delante de su familia, o al bailar en clase, pero en cuanto un foco la señalaba, sólo a ella, temblaba cual junco y pasaba de ser un cisne blanco en un lago vibrante a convertirse en un pato torpón en medio de una charca.

¿Y qué iba a hacer en la próxima función?, ¿quedarse como siempre mirando cómo las demás hacían que el público se sintiera inmerso dentro de la obra? No, no iba a permitirse no volver a brillar. Así que en medio de la interpretación salió del oscuro invierno que la oprimía y se convirtió en el sol primaveral que siempre quiso ser.

Seudónimo: Mercesori