Incendio estival

¿Recuerdas a Sísifo? Yo lo conocí aquel verano en la casa de campo gracias al Maestro. Me lo presentaba en cada verso, pero no supe apreciarlo hasta que el sol chamuscó los buenos frutos de aquel año. Mi trágico alter ego.

La identificación era más que evidente… Y cuando pude olvidarme de mi condena el momento prometía hacer nueva mitología. O nueva leyenda. No poníamos etiquetas. Mas en algunos lugares no está permitido omitir los deberes propios y me acorraló el peor de los castigos: que llenaran de piedras tus bolsillos. Era una sentencia compartida e indefinida, por procurar arrastrar juntos la roca sin sentido, terminaríamos solos impeliendo nuestro peso más el ajeno, y éstos continuarían engordando día a día. ¿Cómo musitar que la vida, tantas veces diminuta, se antojaba demasiado eterna? ¡Qué ridículo Sísifo!

Además de tu peso, yo cargaré con tu pena.

Seudónimo: Mamihlapinatapai

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *